El culo no me tapa el bosque
Bola de mediocridad
Un blog atemporal armado con posts al azar que funcionan como ladrillos.
jueves, 29 de enero de 2026
jueves, 22 de enero de 2026
Se abre el plenilunio, me ofrezco
Sacrificial, virginiano
Será mi río un cauce
Para tus dudas.
No las dejes estancadas
Por el peso del barro en tus pies
Rasgos de maíz en la piel
Abre a tus brotes.
Puertas del sol
Envisiónenme
Seré claro
Abrasado, suave a lo bonzo
Dualidad cerrada, luna en luna, mitad y mitad.
lunes, 5 de enero de 2026
es un juego: viajo con el fraseo
después me entero
que le rocé los labios a morfeo
o que me dieron
algún trofeo feo
compiten contra el don de camafeo
Así que come on, come on, camaleón, yo me esmero
yo palpo los colores uno a uno y los desintegro
el sol de enero
hago volver dorado el borde de tu pelo
te rasco el cielo
la seda que siembra diamantes en tu suelo
"en el pasado nos hicimos tanto daño en vano
que la motivación pasó a ser estar sano" - Varoner - Room 41
Quisiera arrojar claridad sobre el camino que soy
sin embargo hay tanto que acá no puedo contar
(porque perdí la cuenta)
de cuánta
sangre se secó al contactar
la luz que se apaga de tanto contrastar
el agua que guarda un gran pabellón
para quien en esas se halla
de ahí también se sale
gracias y perdón
yo nunca me había sentido en casa
hasta que aprendí a enhebrar mi proio nido
gorrión herido
enojo que no cuadra te vuelve resentido
conocí a las musas a los doce
tan solo escuchando
música
comencé a escribir copiando letras de canciones
y empecé a crear dos años después
al comenzar a beber
mi adolescencia; el refugio; las confusiones
encontré almas difusas
y con pasión nos alumbramos
un amor a la manu
tu amistad me alivianó
no nos acostumbramos
no nos manipularon
esencia punk rock, cantos en dos idiomas
cortes y vodka cola
pero nadie nos toque la cola
cocktel molotov que explota cerca del coma
que no te carcoma
la velocidad de las bromas
la capacidad de engañarte que tienen algunas personas
buscame en alcobas de luz tenue
hallame en los rayos del sol de septiembre
en una moneda que gira, ya todo lo dí
pa' que todo de nuevo se siembre
una temporada larga de verano
en la disciplina que deja lejos las serpientes
un cerco de espinas, pocas miradas
ningún oponente
hombre mirando al sudeste
hoy mi paz
es que mi familia esté entera reunida
cenando cualquier efeméride
es tanto lo que me excluí y me sobreadapté
hasta que el amor se puso complicado y tuvimos que unirnos,
ellos estuvieron siempre. siempre.
domingo, 4 de enero de 2026
miércoles, 31 de diciembre de 2025
Sueño en simultaneo
Paisajes de altura, ¿cómo llegamos?
Se tienden las nubes sobre tu frente
4 minutos, 33 segundos
1 cuenco, 2 rostros sin relojero.
4 latidos en 2 corazones,
Cabe el universo entero.
Yo me agarro del aire
Como hacen los cangrejos
Y me río de la travesura
Como hacemos los monos.
Nos rodea un río
Rumiante y caudaloso
En conversación con las piedras.
Vos, ¿qué le preguntarías?
¿Yo? Que cómo se hacen los colores
Y con más confianza ya le pido la receta
del violeta que resalta de tus ojos
en las flores.
Verbena a la vera, dibujás un rosado nuevo
Antes guardado
Que yo me regalo en palabras.
Un dado gigante rueda hacia arriba
Mostrando sus números
Hasta perderse atrás de la montaña
Allá donde anidan los rayos
Que le abren a la tormenta.
Nos empapamos enteros
Volviendo al refugio
El sol nos tiñe todo de dorado.
Paramos al lado del camino
Cuando nos piden paso las águilas moras.
Acaso apenas quede registrar toscamente la maravilla de compartir nos, danza de cimas y vientos que bordan entre las cicatrices un sendero de animalito en procesión, de abrir sin machete por entre los cerros y desembocar al rio almibarado, meciendo los pastos con las yemas, nos deslizamos entre abejas en franca vibración, coloreciendo el bordado.
Brillamos entre luciérnagas azules y rayos que se arrojan hacia la tierra, agitando las colmenas.
Minimalismo en paleta, un palacio amplio y un jardín dejado a ser.
Grandes piezas talladas en piedra se entrelazan con enredaderas, caen rendidos maracuyaes y los liberan las madres mariposas.
Orquídeas ambaradas de color pastel violeta entornan sus corolas al unísono. La gran respiración, y la noche como horizonte. La espesura. El desenvolver.
Encontré a la diosa que espera detrás de la baraja
Desnuda pero con la faja roja
Exorcizó mis velos
Se pulverizaron
La noche se tomó su tiempo
Forjar diamantes
Orfebre
Oficios de otra época
Calor a fuego lento deja el rojo vivo
Llamas azules, puertas adentro
No creo que el silencio pronto cambie
Los cantos de las aves y avisos de la pacha
Acompasan sin cuerpo la espesura
Travesura sonriente que va hacia la bajante
Las fuerzas de lo onírico me desfiguran
Los cueros son uno en una sola piel
Sistema que recubre hasta el mismo océano
Que se abrió
Trazando un horizonte y una orilla
Aunque al final todo se desdibuje
Volviendo en línea recta hacia el tablero cósmico
Me pasan de largo los anzuelos
Los poemas de Borges
El Ganges
Siseando los murmullos tibetanos,
Llanos, llanos, llanos
Ella es noche sin dormir,
amor sin expectativas,
es el lujo humilde, orilla extensa.
Es el caracol que sisea su regreso al océano, luciérnagas a su lado.
Ella en sus canciones hilvanadas deja huellas porque vienen sus hijitos.
Ella el manto en que se posan las estrellas, madre noche, sol del sol.
Ella ríe en forma de aguas y la oyen en todas partes.
Yo le recito las palabras que me enseñaste, le preparo las señales.
Hay un nido, ramas que se agrupan, posadas al reparo. Si no fuera porque acaba de llegar, aquella garza rosada, pareciera que espera.
domingo, 7 de diciembre de 2025
Me esperas, amor, montaña arriba.
Yo subo sobre el rastro de la luna llena
Me disfrazo de piedras y me arrojo
por la corriente seca del arroyo que conocimos
Aquel invierno.
Pieles bajo pieles esconden tesoros
Rastros recorriendo hiedras bicolor
Me transforma en lobo luna rosa rondando el cielo
Solamente confío en las huellas que dejan, otra vez,
los pájaros.
Escucho el roer del silencio, que en el monte no es el mismo
Comprendo que estoy entrometido en aquel territorio
Espero que mis latidos no los despierten
Paso entre los caballos recostados y ni siquiera me miran.
Me esperas, amor, montaña arriba.
Escribir desnudo
Des cubrir:
es un acto doble
Deshacer el miedo
quitar lo que tapa
Sin coberturas y sin cubiertas
se cuela el viento que nos eriza las pieles
Sin techo
se ven luciérnagas las estrellas
Sin paredes
te encuentro en mis bordes
Sin bordes
me toco al sentirte
Mariposas del estomago
Escribir sobre vos es escribir con náuseas, ay, perdón.
Quizás es un poco
fuerte lo de que me movés el piso
O tal vez no era tan
buena idea lo de liberar las mariposas del estómago.
Es que se ve
de otro azul el acariciar de la birome, y el papel resplandece como
pasado por cera de abeja.
Que escribir es dos veces el
absurdo, o acaso es calentar la ausencia, acá sentado, cerca de este
fueguito, acércandole ramas y sonriendo con los ojos cerrados porque
todo mi ser sabe lo pronto que te encuentro.
Quería escribir eso, que vine hasta acá a convidarte. Hice una vida muy hermosa y traje para compartir.
sábado, 22 de noviembre de 2025
Nueva manera de extrañar
Te extraño en horarios estrepitosos. En secretos pasadizos, jugando
la final de las ficciones,
Dejo caer el yo-yo,
caída libre de la cuerda que nos une
que se tensa y
danza
al tocar el
vacío y retomar la trayectoria
Mientras tanto
camino pasarelas de cromo
Canto disipando
nubaredas
Caigo hondo al
amor que tanto extraño
Cuando ando pisando
adoquines
a veces me atoro
nomás en el costadito
para
desajustarme las herraduras
y te hablo.
Pero cuando voy zig
zag y ando
por las calles
distraídas del crisol animado
Cruzándome las
vidas de las otras vecindades
parece que desanido, que me fui pero: la boca
ella va sola
y desciende
nombra la sed suave
la habilita
forja el hierro su fuego acuático
Llama, Hace mella.
Junta las mudas,
No avisa,
Gracia.
Da estrella.
Calor
dorado.
Visioncita.
Abre el baúl
donde moran las
lúdicas versiones
Vibras conmigo,
resplandeces.
viernes, 14 de noviembre de 2025
Capitulo aparte
Capitulo aparte dormir con Nan. Abrir grande todo este amor que ya se me rebalsaba.
El círculo de palabras es el rito iniciático. Las hojas vuelven a blanco y hablamos los dos de a uno a la vez. Hasta que la palabra se desnuda, se pausa o se muda.
A partir de ahí la mirada es el faro, referencia que resplandece y da inicio, marca el punto, la mar y la tierra.
Me sumerjo en aquella esencia dulce que se quema, almíbar que respiro bajo el viento que suelta su pecho.
El olfato es la memoria sensitiva, tejido invisible que hila los tiempos. El instinto marca arritmica la respiración.
Los cuerpos son uno y la danza es otra en sí misma.
La fuerza que sube desde la raíz se despliega entre rayos y expande.
El encuentro interminable sublima los rastros del tiempo. Las pieles se estiran como alfombras y dejan ver en estelas los códigos, relampagueando colores en ecos.
-Ella estaba sangrando. Yo en un ayuno. Hay barreras que se cruzan sin querer. Sin embargo éstas, que no se han cruzado, se atraviesan a conciencia
Mas si hablara de que nos encontramos en la mitad del camino, tropezarian las patas cortas de estas palabras serviles, pues salimos a encontrarnos en la cima de los cuerpos, para luego continuar en esta y otra y otra cima, volando los altos hasta subir el amanecer-.
Haz de luz deshace las cruces
y vira las curvas en espiral.
jueves, 30 de octubre de 2025
acapella
vitalidad, cuesta la virtualidad
mirame mas, casi te desenganchas
cuando te colgas volando en modo lento
voy a ser sabor del viento
no hay fecha de vencimiento
no hay empaque
no hay horario ni oracion,
que te genere decepcion
entramos al son del sol, rayo vibrante
latiendo fuerte el cora tapa el ruido del interrogante
arrojando al arrogante en un instante
caer en vos es olvidarme cuanto antes
entrelazarse trazar el arte encender
el fuego mismo que calienta el agua del placer
florecer desde terreno pantanoso
dinámica de nunca acabar, la gira en espiral,
brota del canto del ruiseñor sonido hermoso
agua de vertiente que aparenta ser de pozo
jueves, 9 de octubre de 2025
jueves, 26 de junio de 2025
Escritura a ciegas (18 julio 2024, Pinamar)
mente en blanco, manos de fuego
si no pongo voluntad no me entrego
corriendo al pedo
palpitaciones
pagínas amarillas a montones cargadas de ladrones
generan contorsiones como escorpjones
cambian tu punto de encaje con fe
o moriras podrido detras de tu maquillaje
yo corriendo el fleje - hacen que no envejecen?
sigo desconfiando en modo zen - no se si lo ven - y ya tanto registro
no tengo idea de quien es el ministro - estoy jodiendo el suministro - no quiero comer bistró - como mucho grabarme un lindo disco - que suene como mirar a través de un vitreaux - construyendo el boton de destroy - de tanto botox en el voto no hay return - automatismo sintomatico - sintomas mas criticos - sentimientos citricos
voy mostrando mis componentes luminicos
mas loco que el Réplika tirando esdrujulas
mascando raiz de curcuma
cultivando oxigeno
comenzando desde donde hubieron viejas cicatrices
/yo no soy de los que pisan cementerio indigena
/la unica revolucion es agricola
/los cambios verdes que aceleran las particulas
/ecsritos asi mejor archivense
/porque causan la muerte de algun archiduque
botella al mar ofrendas
no es para que alguien lo entienda
sábado, 26 de abril de 2025
Casa Haira Haira
Místico espacio-tiempo apartado dentro da floresta,
cierro tus puertas dejando atrás selvas
donde se refugian evas y serpientes, moran espíritus antiguos.
Atraviesan agarradas sus garras en los cables y las lianas
los monos y pegan paltas, jacas, flores silvestres.
Una nube de mosquitos atraviesa un furacão de rapé.
El presente es la única eternidad, el continuo es absoluto.
El silencio es interrumpido, el sonido arrítmico.
Debo irme
La planta que resiste en la maceta en un balcón caluroso
La señora que cruza cada mañana la avenida, sola y acompañada de su bastón
El hombre que duerme en el pórtico del edificio de enfrente, se llama Fernando,
la perra que lo acompañaba pero ahora ya no.
Ahora solo me duele.
Brasil
Aquela disociación me llevó a un atrapalamento
perto das calles de la desolación agora eu moro
Morros caen rolando sobre mí de tu partida
confunden los tiempos de verbo e su origem
Confusión es un furaçao desde aquel día donde miramos
O mesmo mar hasta que irrumpió Heráclito pra dar conta de
que para mí y pra voce Río ja não é o mesmo rio.
Sobre el papel higienico
Aunque soy hombre y nunca vaya a parir a mi bebé;
Desde que mi mierda va al monte, numeroso grupo de escarabajos nativos se la dividen -equitativamente- para allí adentro gestar en el calor a sus crías.
No hay separación.
domingo, 9 de marzo de 2025
III
hoy los nogales ya verdes
sube la luna la asciende el croar de las ranas místicas
yo agüita por favor
para estos pies resquebrajados
y llegue a mis vertientes
aún en su serpentero curso
II
solo luna y la primer estrella me
acompañaron
por eso yo canto cuando
atardece
anida argentina ese resplandor
cuando el sol implícito
caen las gotitas que aclaran mi
mirada
mientras se desnuda ante el
mundo la certidumbre
acompañado de ninguno yo
camino
me oye el monte entrometerme y
avisa al puma
hoy no me devores, noche.
ve y avisa al puma que ya llegué
jueves, 28 de noviembre de 2024
I
detrás del vestido la morada
detrás de la señal que hacen tus manos
detrás de las miradas llenas, detrás de la luna
se está gastando un despertar
martes, 26 de noviembre de 2024
XI
tu amor bandera para mí como
mi río Paraná una mañana ventosa
d'esas que parece que se van a voltear
los barcos cargueros remontando remolinos
al río hoy lo tengo lejos
por eso te beso la mejilla
a vos amor cerquita
dique de mis nostalgias
atrás quedó esa vida;
son tus ojos mis testigos, tus hombros
cargaron ese lastre, tus oídos
mi confidente.
puertos piratas hoy se arrepienten
de haberme servido en copas la tentación.
amor, la redención no sabe dulce.
beber ahora me apesadumbra.
dulce solo tu compañía, y por eso
te cebo con miel los mates.
X
de esta condena una liberación
el agua de las piedras
del desierto el corazón de un cactus
del cóndor un cruce de miradas
del encuentro entre napoleón y atahualpa
algún gesto de camaradería
de darwin lo que ellos opinaban de él
de las lenguas muertas solo
lo que se entiende a la vista
de los pueblos antiguos nada más que
las ofrendas
ah, pero del agua hasta
su sonido
IX
ver los ojos del buho es
ver que te mira
mirar que te ve
mirar que te ve es
un siniestro soplo en la nuca de la noche
la nuca de la noche es
una manta interminable
lo interminable es
como contar las estrellas
las estrellas son
cada una un pedazo de cielo
el cielo es
un reflejo momentaneo de lo que somos
lo que somos es
un reflejo momentaneo del cielo
ojo rojo; luz azul.
lunes, 25 de noviembre de 2024
VIII
anidando catamarca con el pecho en reparaciones
hoy se brindan las mieles de sus plantas amargas
ya desparasita la primavera con flores solares
canta el bicherío su ritmo propio, desde temprano
hasta tarde, y en algún interín cantamos.
las aguas del cauce del río
de mi más mía pena
se desestancan
descompartimento mi corazón
quitando todos los conjuros
que hice, daltónico de desconfianza,
cada dique y cada puerto
implosionan de amor
vuelven a blanco las banderas.
viernes, 15 de noviembre de 2024
VII
La miel de verano se sirve con tenedor
para que caiga al
mate así, de una.
Tu piel rebotando
contra el sol me hace
flashear que el
astro va a derretirse de a poco.
Con el estruendo de
un deshielo
bostezás de sueño
narcótico, las noches
completas enganchada
y enganchado a
las posturas de los
aspirantes al Valhalla.
Entonces yo me clavo
sesenta y cinco espinas
en los talones
cuando salgo descalzo monte arriba
para buscarte la
blusa.
Se nubló, tenés
frío, y yo mastico la contradicción
de seguir apoyando
en tu par de tetas
toda la poesía que
le falta al viejo mundo.
lunes, 4 de noviembre de 2024
VI
distribuir mejor tu cuerpo es
distribuir mejor tu espacio es
distribuir mejor tu tiempo es
ir más lento es
andar más despacio es
ir al tono de los bichos es
que el microscopio del mundo te alumbre
es sin mirar afuera ver milagros
V
convivir como
conviven las flores a la vera del río rumeante.
ser del tono del cielo
según el color que me toca.
arropar como calor de algarroba
a esta vidita que late y late
te llamaré presente.
enraizaste adentro mío hasta la tierra
renaciste en mi fuego sagrado al ave fénix
renovaste mi mirada y doy el agua
que te nutre.
hoy parí.
me siento toda vaciada de violencia.
IV
perder el porro es
dejar de perder el tiempo
para
poder perder ese tiempo
escribiendo en el cuaderno una frase que vuela
aunque no rima
al menos no rima ahí afuera
ni cuando lo traduzco a mil idiomas
perder el ritmo es
dejar de perderlo
para
vivir el terror que llega
y morirlo hasta ver los colores
pasen, no los esperaba
sábado, 27 de julio de 2024
pajaros
te acordas de aquella vez que miraste para afuera y me dijiste: "Ves ese pajaro, vuela en distinto presente"
poesias fragmentadas. un ahora en mute. una linea de peligro que prefiero no cruzar.
ahora que soy una escena del crimen y
solo me visitan doctores con guantes.
ahora que el velador encendido está frío
nada borra la borra del vino
ni las manchas de tus dedos sobre las copas.
ahora caeré
atravesando un balcón amplio
como la paloma que se estrella ante la ventana
cerrada
o que ignora la cinta de peligro
para volar libre
habiendo transpirado mis sesos
y transmutado tus colores.
miércoles, 26 de junio de 2024
la tarde después de una
la tarde después de una lluvia
el semblante de una pasarela interminable
el rostro de julian assange
hoy alguien recuperó su libertad
pero qué gusto tiene el aire de una libertad
avejentada de prisión
psiquis quebrada en torturas varias
alma que alberga todos los sufrimientos
y sin embargo como pájaro vuela
quizás también canta
solsticio
la vida es este embole que me como hasta queme
empieza a gustar esta villana de humor puntiagudo
mas que nada en mi vida quiero
sobre ese cuerpo voluminoso
quiero caer derrotado
quiero decir quiero caer vencido
quiero decir derrumbarme
despues tomar su forma
calavera carece de formato al fojarse la eternidad
caliente fusion de los seres sangrantes
furioso tornado tuerce las aberturas y deja entrar la fuerza pura
en el pasado amé mis cicatrices
te las muestro porque brillan en la oscuridad
dialogué con mis latidos
y hoy dialogo con los tuyos
me perdi tanto en mi propio bosque
que encontré un camino micelar
un mundo subterraneo
vistamos el silencio de transpiración
viernes, 16 de junio de 2023
sábado, 5 de noviembre de 2022
I
Es septiembre. Es 2022. Es un concierto de música clásica en una iglesia. Llego tarde. Me siento en el piso, detrás de los bancos donde la gente reza susurrando, o escucha.
Desde acá, no veo la música. Solo el retrato de un Jesús benévolo gigante, de túnica blanca, con un rayo de luz roja saliendo -o entrando- de su corazón.
Hace más de cinco años que no piso una iglesia. Desde aquel sermón milenario del Cura de Los Pobres. Los desmayos ao vivo, el agua bendita trapeando el piso, limpiando la sangre y mezclándose con el sudor.
Desde entonces, caminé tantos otros lugares sagrados que ahora hasta percibo la energía del cuidado.
Tenía aversión a volver, y era recíproco. Acepté a Dios cuando perdoné a papá. No existen. Y las catedrales que otros le construyen todavía me resultan algo incómodas.
Tanguito
sábado, 11 de junio de 2022
Recuerdo; abuela
El primer recuerdo que tiene está reconstruido a medias, tomado de una foto que lo ubica en el patio de atrás de su mundo de entonces, de su casa de la infancia.
Se lo puede ver muy concentrado. La imagen lo capta hablando, todo el día se la pasaba hablando -era su juguete nuevo-, y por la perspectiva parece que está conversando con una silla.
Le parece justo, acertado, y hasta premonitorio.
Ese primer recuerdo, que es también una foto, igual tiene movimiento. Ir caminando, subirse trepando a esa silla de jardín de caños blancos y de esa tela plástica color verdiblanco. La textura rugosa, el pedir ayuda para bajarse.
El naranja ladrillo, el naranja mesada, ¿cuántos hay, abuela?
El olor a ella, el inconfundible aroma a anciana que en aquel momento le parecía tierno.
Jura que la foto la tomó la abuela, pero su familia nunca tuvo cámara y ella no sabía manejar si quiera el teléfono fijo nuevo, sin disco.
¿Qué sería hoy de él si no hubiera sido ese? Su primer recuerdo, el sabor de un pomelo rosado o el deslizar por un tobogán rojo.
Hace mucho tiempo ya. Que el mundo se amplió, la casa se vendió y la abuela siguió viaje.
El diálogo continuó, incesante y sin eco, hablándole a esa silla, a este cuaderno, a ese pequeño niño de remera verde y pantaloncito azul, a esa abuela paciente y compinche.
domingo, 15 de mayo de 2022
Conversaciones frente al espejo
sábado, 4 de septiembre de 2021
Eva en construckcion
miércoles, 7 de julio de 2021
¿Quién soy?
Soy nacidx en el pantano
comemoscas comemierda
criatura de la lumbre
barrilete sin cordel
niñerx de lombrices
crecí cuis de montes claros
construyendo madrigueras al reparo del espinal
soy el fruto soy arbusto
de raíces al aire
una baya amarilla
de sus semillas la acidez
negro transparente agua
sobre mí flota una balsa
llama una orquesta sinfónica
en la noche que se abre
soy caminos que me abrieron los caballos,
los cactus a la vera, el desnivel.
viento sin polvo, templanza
tallé morteros en las piedras
salté al vacío despistando al invasor
volví orgía de mariquitas
choque de titanes
mantis contra el mundo, sed de colibrí
soy concierto de piedras
que se precipitan montaña abajo
soy el cóndor que las tira
soy su presa, también
agua blanca y agua roja,
vertiente que se renueva,
soy arriba y soy abajo
el silencio y la intuición
soy miradas en la noche
no preguntan ni contestan
ni se detienen y no avanzan
vi nacer ayer la flor.
miércoles, 23 de junio de 2021
el descansar de los mares
domingo, 16 de mayo de 2021
El ultimo eslabón de Rosario
recomiendo no seguir las reglas, solo sigo el ritmo
en el horizonte siglas se hacen espejismos
siglos de cinismo y gente que espera otra cosa
en mi prosa Dios descansa todos los domingos
rosario clausuró su corazón por la falta de atención
detalles pasan desapercibidos
miro el panorama desde un templo derruido
abuela dando pan a las palomas
y por cierto que los parques van vacíos y se siguen colmando las fortalezas para buitres
el humano se asegura su futuro solamente en su cabeza
afuera, si escuchas la Pacha ruge
y adentro son mis pulmones los que crujen, me sigo metiendo flores para poder cagar compost
compositor de tantas obras truncas, buen amigo, buen rival y malo para los negocios
lo certero es que todavía camino y aunque está distorsionado aun es aire el que respiro
a veces los charcos me hacen de espejo y otras miro para arriba y el techo son nubes negras.
lunes, 5 de octubre de 2020
elegía para miguel ángel
desde hoy ya no soy el mismo
habida cuenta de mi infancia que sobrevive
en fotografias amarilleadas
o en historias que se realzan al repetirse
aunque memorias se vuelvan desiertos en mentes que se apagan.
el tiempo es un agente colonialista
derrumba quinchos de domingo, corroe huesos
en la cintura de mi tio
que fue taxista,
que fue toldero, albañil, plomero,
empleado del banco, esposo de mi tía
bodas de plata, bodas de oro,
un hijo, una hija, cinco nietos
todo eso lo sigue siendo:
mientras exista el viento
hondeará el amor como bandera.
el tiempo es una fuerza que erosiona nuestra tierra,
como este, el amor siempre está vivo
aunque se siente solamente cuando late.
late en una mesa larga, complicidad implícita de parientes,
una parra se llenaba de follaje en verano y hacía las veces de techo.
los platos de porcelana para la ocasión,
25 de diciembre al mediodía.
la bolsa de pan, el tarro de mayonesa, el bol de chimichurri.
una imagen de la bondad.
acercarme a chusmear a la parrilla
ver al hombre sudando inmóvil
por horas
el cuchillo gigante, largo como mis brazos de aquel entonces
el hombre también gigante,
panzón y cachetón,
sin anteojos únicamente
para la parrilla y para la siesta
un pedazo de carne que saca del fuego con sus manos para cortar una puntita
y darme de probar.
él un tipo simple
de pueblo chico, de fórmulas sencillas
para la felicidad: los placeres, los festines.
frente a las necesidades, trabajar.
trabajar mucho, si fuera requerido.
de lo que sea porque trabajo es trabajo.
tal vez por esa simpleza cocinaba tan bien.
cuando vivió en el campo, cultivó sus plantas.
cuando vivió en la ciudad, cuidaba de tomates
que brotaban solos de sus macetas
y los regalaba de a uno.
una época se está terminando,
sus hombres y mujeres comienzan a claudicar.
27 años hace que lo conocía
60 años lo que estuvo al lado de mi tía
3 los días que lleva cremado, descansando, sin velorio
ya liviano, como el viento.
viernes, 18 de septiembre de 2020
Embarcación
miércoles, 26 de agosto de 2020
Primer despertar
Hoy la valentía es un recuerdo nítido, postal de aquella noche de desvelo donde intenté todo, incluso acobardarme. Andá a saber qué hora era. Yo comí con hambre y en un horario raro, no sé si por las costumbres de la familia de Gabriel o porque era verano.
Hasta esa noche, yo siempre había dormido en mi cama. Me acomodaba de costado para mirar la tele que mi hermano monopolizaba por ser el más grande.
Esa noche tenía calor con dos frazadas, y sentía el pecho transpirado. Gabriel se durmio automáticamente después de tomar helado, y yo quedé a merced de la luminosidad que se colaba por la ventana, dejando entrever las siluetas de lo que había en la habitación.
Di vueltas en la cama durante algunas horas hasta decidir que solo yo podía juzgarme, pues hasta entonces sentía que me reprenderian ni bien me destapara, y salí sigilosamente al patio para encontrarme con la luna llena.
Jamás había visto u oído hablar de las luciérnagas. Un halo de insectos iridiscentes formando un camino de aire que que se extendía hacia algún horizonte que decidí perseguir.
El camino de las luciérnagas me condujo bosque adentro, y me abrí paso hacia ahí donde ya ni se veían las luces de las casas y solo se escuchaba el cuchicheo de los animales.
Paré a descansar en el árbol más grande, y crucé miradas con lo que hoy llamo una lechuza. Tenía sus ojos clavados en mí.
Ella notó que yo no iba a hacerle daño, y se acercó pausadamente. Me habló, marcandome un camino.
Yo la seguí por entre los arbustos, ella cazó un bicho alado y juntas compartimos el festín bajo una luna inmensa que para mí marcaba la luz del día.
jueves, 23 de julio de 2020
Día
Yo me levanto justo después, me aseo, me pongo lindo y empiezo la rutina. Preparo el desayuno para dos, y como mi parte. El mate me acompaña mientras respondo los mails. Robert necesita resuelto el presupuesto con urgencia hace cuatro horas en Estados Unidos.
Elaboro cinco documentos de Excel y los despacho. Encargo un juego de cortinas por Mercado Libre, y salgo al barrio para comprar lo necesario.
Tomates en la verduleria; queso en la fiambreria; polenta en el almacen; vino en la Vinería y -cuando estoy volviendo a casa- me doy un gusto y compro dos alfajores en el kiosco.
Regreso, pongo la pava aún con la bolsa de las compras en la mano y llamo a madre. Ella me cuenta cómo está. Dice que todo está muy frio cuando no hay estufa, que las cosas están caras y el barrio peligroso. Toma, conmigo al teléfono, la medicación.
Corto, dejo el teléfono fijo y voy por el martillo. Enmarco una foto en blanco y negro de nosotros dos, y cuelgo en el comedor un cuadro que ahora pende de un clavo. Riego todas las plantas de interior. luego me fumo el cigarro de la paz y procedo a leer los diarios: debo para la tarde saber cómo está la economía local, nacional e internacional.
Estoy leyendo sobre el primer repunte de la Bolsa en meses cuando el poeta abre la puerta del patio y entra cabizbajo, trayendo consigo una brisa húmeda y los rayos tenues del sol. Se sienta cerca mío, se ceba un mate frío, helado, y parece buscar algo con los gestos de su cara. Al fin empieza a hablar, tal vez con miedo a haberse olvidado cómo. Eligiendo una por una cada palabra, comienza un monólogo lento y me cuenta que esta mañana vio una flor nacer.
miércoles, 22 de julio de 2020
vos, que tanto entendés (2017)
la tosca automatización de la psiquis. sé que
a esta hora está todo más traslúcido. y las luces del semáforo dejan ver las cicatrices.
formando un hilo de luz entre pantallas,
un halo de imaginación salta las vallas. corta monotonía.
cómo parás la inercia, explicalo vos
que tanto sabés de física.
como volvés atrás cuando la recontra cagaste,
vos,
que tanto entendés de ética
no es que haya moraleja detrás del gran final
sí?
más bien pedazos de vos mismo que levantar
y pensar
que al final
por el mismo camino que vas
tropezás
una vez y otra vez
y es que en vez de usar tus pies
volás con tu mente
sin mirar al frente
sin estar consciente
de la mierda que pisás
y es la misma que dejás
un dia atrás
cuando vas
caminando a tu laburo.
viernes, 17 de julio de 2020
miércoles, 8 de julio de 2020
Cuántas veces fuimos, niño
nuevamente.
dolor sobre dolor sobre consuelo de reconocer la constricción.
aún así, pasó una semana y yo no me fui a ninguna parte.
solo gané escapando
en otras viejas huestes
complicidad con el temor.
me veo humillado y me abrazo, niño ingenuo,
te siento cerca mío, y te arropo.
con dulzura te deslizo que estamos en una situación compleja.
esta langosta chapotea en aguas tibias
se calienta
mi dolor más mio.
lo absurdo de mis propios brazos rodeando mi torso
y lo valiente de darme calor.
hechas las pases con el pánico, te habla un hombre que ya no espera.
lunes, 29 de junio de 2020
Apuntes escritos en un libro de papel
Mi amigo H. es rosarino, pero hace ya muchos años que vive en Buenos Aires. Vino de urgencia a la ciudad porque su mamá se enfermó y fue internada. Él está parando en la casa donde pasó su infancia e invitó a cenar a todo el grupo de amigos hace cuatro domingos. Fue la primera noche fría de la temporada. Lo recuerdo bien. El viento empujaba el frío húmedo a través de mi pulover mientras esperaba que abriera la puerta.
La cocina en sí es un ambiente muy humilde, con una pequeña mesa redonda para comer. En un armario donde se guarda mucha vajilla, hay fotos de hijos e hijas en distintas etapas de su vida, tal vez alguna nieta. En la mesada un yerbero gigante al lado de un mate chiquitito, de pocillo. Esperando en el escurridor, un plato, un vaso, un cuchillo y un tenedor. Claramente fuera de su lugar, posado sobre la misma mesada de granito, un pastillero a medio vaciar. Finalmente, un patio que H. mantiene con el césped al ras y con rosas y hortensias en flor, tal como lo encontró. Por mi afición a la jardinería, noté que no quitó las malezas que salen al pie de los arbustos. A las despampanantes flores se les sumarán, con el correr de las semanas, pamperas flores escuetas, amarillas.
domingo, 7 de junio de 2020
Cautiverio
El campo de batalla era su ser. Su cuerpo, devastado por el armamento pesado de un rival más grande. Su ánimo, menguado por la propaganda. Su mente expuesta a la guerra fría.
Descubrió entre largas caminatas que su futuro se desenvolvería lejos de los humanos. Al igual que su perro, progresivamente dejó de acercarse a su padre a fuerza de golpes. De avistar pájaros y atacar panales a estudiar para ser biólogo. De su hogar atormentado a la fría academia. De ser colonia a independizarse.
Una tarde de verano, caminando por el bosque Malietoa, notó una extraña madriguera entre árboles y se sentó a esperar. Movido por una oscura certeza, detuvo todo movimiento y dejó que la naturaleza respondiera la pregunta que nunca enunció.
Cinco Pelkendrús del tamaño de un niño aparecieron cuando el sol marcó las doce. No pudo imitar su piel plateada ni siquiera en recuerdos. Tomó el encuentro como una señal y siguió volviendo, y asi lo hizo por años.
Con aires de proteccionismo, no le dijo a nadie de las mítólogicas aves terrestres. Se obnuviló con su luminiscencia, similar a las noctilucas del mar Pacífico, que hacen brillar el océano cuando la luna oscurece. Se convirtió en el primer humano, tal vez en siglos, en atestiguar ese canto gutural y armónico que los brujos dicen anticipa la tormenta anual.
Dijo que los amaba y comenzó a perseguirlos. De la excusa una cruzada violenta para encerrarlos. Con el título en mano y con presupuesto disponible, creó el Instituto de Investigaciones Oníricas y domesticó al último clan de Pelkendrús.
Los estudios arrojaron resultados prometedores para la humanidad y dieron prestigio a su nombre y apellido. Los Pelkendrús, en cautiverio, cambiaron su semblante y su piel se volvió gris. El Doctor no sufrió al comprender lo que había hecho. El consejo de viejos sabios sabe decir que la historia se repite. Él los oye sin escuchar.
tocallo (sic)
lunes, 1 de junio de 2020
Guille viral
resulta que Guille estaba haciendo la cola para retirar un paquete que le llegaba por mercado libre en la esquina de Mendoza y Ovidio lagos, a una cuadra de su casa.
de pronto en esa esquina dos autos chocan y uno se va directamente contra la fila y se estampa contra una pared muy cerca de todas las personas.
nos enteramos porque nos llegan capturas de pantalla de gente que vio a Guille saliendo por tele en canal 3.
entonces hablo con el y voy hasta la casa a ver como está y si necesita algo.
me cuenta la historia en primera persona, muy desinteresado porque está haciendo otra cosa (por cierto, le regalaron un celular que se dobla a la mitad) y lo último que me dice al respecto es: "y yo aproveché que estaban todos en otra y entré a hacer el trámite porque estaba esperando como un boludo hacia como media hora"
martes, 26 de mayo de 2020
mi objeción ante la vida es que es una pésima negociadora. una madre sobreprotectora de la muerte que se queda con todo menos con la chatarra.
vos te fuiste a ser vacío, y dejaste nada más que un mundo en resaca.
igual me levanto. me lavo la cara. mantengo la rutina: de los dientes limpios, del culo lavado, del papel al cesto. pongo la pava. preparo el mate que prefiero que sea de madera pero ya no tiene sentido, busco la yerba que me gusta pero ya no tiene sentido.
enciendo una vela, me siento y empiezo. rezo por vos, en un principio. ofrezco mi canto a exú para que lleve tu alma a casa. después me olvido; confundido, pido por mí y por los que quedamos acá, viviendo y muriendo para sostener este teatro tácito.
canto, y canto hasta estar en trance, canto para estar en trance y conversar con las nubes. mis ojos son de tambor y mis pies caminan por la boca. atravieso la selva inmensa abriendo caminos. me inundo tanto de verde que hasta puedo oír mi voz como llegando desde afuera.
me olvido triunfante hasta que los rayos del sol llegan al interior de la casa y me despiertan del letargo. con los labios secos, me digo: acá estoy, soy una llama tímidamente prendida. todavía intento alumbrar la tuya, y cae sobre mí el recuerdo de este presente fatídico.
quiero llorar pero gasté todas mis lágrimas. arrojo el tambor con bronca y me quiero ir pero no me puedo levantar. espero hasta que se me despiertan las piernas, y salgo de ahí, dejando todo como está. no me lo quiero decir, pero en el fondo ya lo sé. camino hasta la entrada, destrabo las dos puertas y salgo a la vereda. noto todo lo que podría regar, pero elijo no hacerlo. allá afuera, todas caras desconocidas.
vuelvo a entrar. atravieso la casa y voy al baño. me siento en el inodoro. me seco el sudor de la frente. ejecuto el truco de la canilla del agua caliente, que está falseada. desde hace siete días, soy oficialmente la única persona que sabe abrirla y cerrarla. me seco las manos, secas como mi garganta. salgo del baño y vuelvo al gran cuarto. qué largo, qué frío está el otoño. relojeo la cama, el piso muestra todavía una pequeña llama sostenida sobre un río de cera. la escena entera forma parte de un ritual que se me terminó cuando dejé de creerle.
...abre os caminhos
salve as porteiras...
lunes, 18 de mayo de 2020
martes, 5 de mayo de 2020
sobre el consumismo y el yo consumidor
me lavo los dientes con un dentífrico vegano que viene de la india y cuesta 200 pesos. vegano sobre todo porque no experimentan con animales. descubrí también que el clavo de olor nació para desinfectar la boca.
para subir las defensas, en invierno tomo tintura madre de equinácea. intento tomar jugo de naranja semi semanalmente. tomo té de jengibre limón y miel. y cuando siento mal la panza o estoy tragando mocos, desayuno una cabeza de ajo por uno o un par de días. haré todo todo todo lo posible para ya nunca tomar antibióticos. ibuprofeno todavía tomo, a razón de cinco o seis por año.
estoy limpiando mi intestino actualmente con infusiones de yerba del pollo. tomando entre una taza y una botella cada dos días hace como diez días ya. la idea seria hacer veintiocho dias. se siente el intestino trabajando cuando la tomo.
empecé añadiendo verduras y flores de la huerta a mi dieta, y ahora pido un bolsón orgánico. se siente y mucho incorporar lo fresco, lo bendecido por la tierra. la gama de sabores cambia, el trabajo del cuerpo también.
lo que no pagás con dinero lo pagás con tiempo. hacer el pan. hervir la coliflor. exprimir la naranja.
creo en un objetivo de redes colectivas que se abastecen, se hacen crecer entre ellas, que yo produzco "por demas" para compartir con el resto, y viceversa. circulo virtuoso que le dicen.
fumo tabaco que coseché del patio. porro que cultivé con mis manos, o que me regalan manos amigas.
qué fue lo último que me compré? ravioles de una fábrica de pasta, yerba de la dietética, harina del almacén, semillas para sembrar. lo mpas inteligente es comprar tiempo.
no soy ni seré vegetariano, aún cuando no como carne. me gustan mucho los huevos (descubrí los huevos de campo) y el queso, el cual consumo menos. me gusta la carne y espero que las compañeras vacas dejen de ser explotadas, y se honre su trabajo.
martes, 28 de abril de 2020
El principio del fin
Nos comparamos con presos de lujo, narcos o algo por el estilo. Esa noche dormimos en el living. Extendimos el sofá y nos tapamos con la frazada violeta de micropolar. Vos me hiciste cucharita y yo no me podía no dormir pero no quería, por el aliento calientito en mi cuello.Desperté cuando ya no llovía. A la mañana siguiente escampó, dejando el cielo bien arriba. Tenías olor a cachorrito cuando te despertabas, y me lo contagiabas.
Yo vivi tres décadas y unas seis mudas de piel. De mi vida pasada con vos, tomé la costumbre que aprendí de tus narraciones y perfeccioné escuchándote: aprendí a colorear.
La cocina era muy pequeña en relación a la casa. El color magenta de la pava gastada, apoyada sobre el anafe amarillo azufre. Tenías los minutos contados para que el agua no hirviera. A eso yo le llamo instinto. La luz de la lámpara no amarilla sino calida. Los cubiertos color tramontina, la mesa algarrobo. Los modos de percibir que me enseñaron tus ojos color arroyo cristalino, piedra lavada, verde esmeralda, mundo enfrascado. Por la tarde, decidimos salir a dar una vuelta.
Me confesaste que te alucinaba la nitidez de las cosas cuando pasaba la lluvia, me dijiste que lavadas parecían volver a tomar su momento original. Chapoteamos por cinco mojadas cuadras hasta llegar al Parque Alem. A esta altura, ya había sol y mosquitos. Sacaste la manta, inauguramos los mates y nos sentamos a tomar aire. En el lugar no había nadie. Bromeé que si seguíamos siendo presos, ahora éramos V.I.P.
Te conté lo que me imaginaba del futuro. Una distopía tecnológica, un hacinamiento inminente. Inventar para mí refugios, la construcción de un mundo mejor, de mil casas enorme para nosotros, sin límites a la vista.
Vos me preguntaste de qué pensaba vivir, y yo te pregunté lo mismo. Fue la primera vez que mencionaste esa casa que pertenecía a tu familia, que estaba un poco venida a menos, alquilada de palabra a una gente conocida.
Te fue cambiando la cara mientras yo te hablaba, y para cuando lo convertí en un monólogo sobre vivir viajando por el mundo, tu cara se había vuelto color amarillo hojarasca. Balbuceaste las palabras "sos muy complicado, creo que yo no pienso tanto", y cambiaste de tema como quien cambia una película porque va a ser triste.
Después de casi dos años juntxs, ese día conocimos la decepción en las palabras del otrx. Si me preguntás, para mí ese fue el principio del fin.
frases hechas que dice mi viejo
lunes, 27 de abril de 2020
ahora que paso
cien poemas escuchándola
ahora que paso todo el tiempo en casa, soy testigo de los enriedos mentales de mi madre.
quien contempla por suficiente tiempo al abismo, dicen, termina por convertirse en él.
me enseñó a quitarle la humedad a cuatro paredes y un techo solamente con un pequeño cepillo. soló tomó una mañana. una habitación vieja, venida abajo, otrora habitada por mi abuela, que ahora ya no lo parece tanto porque está blanca, brillante y huele a lavandina.
una por una, cada cual con su papel de diario y con detergente, limpiamos los vidrios de las habitaciones de la casa.
de todas formas, lo que más me gusta a mí es todo el tiempo libre que tengo. mi momento preferido es echarme panza arriba cuando es de noche y hay silencio, cómo extraño el silencio. cuando llega lo valoro mucho, con la luz apagada y el reflejo de la noche que se cuela por la ventana.
últimamente viene mucho a mí él recuerdo de Fátima leyendo un poema mientras va pidiendo perdón por leerlo
con la fragilidad de un mundo que implosiona.
un bar pequeño, pero lleno. un silencio casi completo, y el progresivo apagarse de los murmullos.
todos se dan cuenta de a unx y van poniendo su atención ahí,
algunxs preguntándose si llegaron tarde.
estos dias estoy leyendo la peste de camus, habitando la ídem.
cada día a eso de las nueve de la noche es la hora de extrañar para mí.
una danza de saudades y nostalgias, una marea alta en el vientre.
lo que se terminó, y lo que volverá transformado.
ahora guardo las cabezas de las cebollas de verdeo, las pongo en agua para que rebroten,
pienso que podría abastecer de verdura cultivada en casa un microuniverso entero.
en tiempos donde otras personas esperan otras pastillas, yo sigo queriendo la de chiquitolina,
cómo no amarla con ese nombre, y qué ganas de darle un abrazo al Chavo del 8,
cómo estará sobreviviendo ahí adentro del barril, cómo procurará su torta de jamón.
cuando termine la cuarentena y vuelva a tener charlas sinceras con otras personas, les voy a contar que muy bien en familia, que nadie se suicidó, que escribí tres relatos.
madre dice que para los viejos cada día es un día perdido
yo le digo que no sea derrotista, ni que estuviéramos viviendo en el último episodio.
domingo, 5 de abril de 2020
Abril de 2020 (Relojería)
La escalera tiene, en la mitad, un pequeño mirador construido por dos albañiles que nacieron en Austria y se mandaron a mudar porque los corrían los nazis, ha visto. Dice que los austríacos eran brillantes, dice que en el medio del viaje, al barco lo embistió un bicharraco marino, y los austríacos le construyeron al barco un revoque derritiendo cosas en la hoguera. Brillantes.
Y a la mitad de la escalera con alma construyeron un mirador desde donde se ve siempre la catedral. Es un espectáculo el atardecer. A la catedral le llevamos un reloj con un Jesús tallado en cerezo. Arriba de la cabeza del Jesús, en la parte superior de la cruz, está el reloj. Le pusimos manecillas de plata, traídas en carro desde Potosí dos siglos atrás. Maravillas que encontraba solamente el Norberto. Si habremos hecho nuestras cosas, si habremos trabajado. Eran otros tiempos. La gente palmaba por una gripe. Mucho más que ahora, que la gente está más consciente, más enterada con esto de los virus. Cuando yo nací, en la Argentina no había penicilina. Y cuando era chico, le ganamos a la polio por goleada, pero el árbitro era mal bicho y nos expulsó a un par.
La relojería estuvo abierta hasta la Guerra de las Malvinas. El hijo del Norberto fue a pelear. Nunca vio un inglés pero volvió y estaba cambiado. Parecía otro. El Norberto se lo llevó a las sierras de Córdoba, se fueron juntos. Se fueron a un pueblo chiquito, y ¿sabés lo que me dijo en una de sus últimas cartas? "Acá no tengo reloj. Todos los días son el mismo". Yo me preguntaba, ¿a qué planeta se mudó este? Pero ahora no te miento si te digo que lo entiendo. Toda la gente en sus casas, parece la Final del Mundo todos los días.
Mi nieto me compró un celular el año pasado, de color plateado el chiche. Quería que me vaya con él. Vive en Barcelona. en un departamento y sube por el ascensor. "Yo no, ni mierda", le dije, porque me muero de un soponcio encerrado ahí adentro. Yo te agradezco mucho, pibe, por esto de venirte para acá en plena cuarentena. Yo sé que las inmobiliarias no están trabajando, pero ya me queda poca cuerda, no quiero perder un día más. Te la reservo ya mismo como que me llamo Arnaldo Ortega. Encima dicen que los viejos estamos todos en jaque. Me mandé a mudar del geriátrico porque no me dejaban tomar los mates en el sol. Estamos todos locos. Yo soy viejo pero no boludo. Me van a agarrar a mí para cualquier cosa, qué soy yo, el último orejón del tarro.
Yo te adelanto este mes, y te voy pagando religiosamente todos los meses, como que me llamo Arnaldo Ortega. Cobro la jubilación el cinco de cada mes. Por lo menos salgo un rato, miro los pájaros, veo la gente. Vos venime a cobrar, que yo no sé usar los bancos. Gracias por el café, pibe, riquísimo. ¿Sabés qué pasa? Esta casa vieja es el único lugar que queda en el mundo donde hay lugar para mí, acá está el color del polvillo, del aserrín acumulado. ¡La gente como vos no sabe qué hacer con esto! Hay olor a madera, olor marrón. Me va a llevar unos buenos años restaurarlo, pero yo siempre me quise dedicar a esto. El tiempo ya lo tenía. Ahora tomé coraje, y no hay nadie que se anime a decirme que no puedo.
Voy a restaurar la relojería porque mientras haya relojes funcionando alguien va a tener que calibrarlos.
viernes, 3 de abril de 2020
silente
el fuego de la hornalla ya me quemaba y yo tenía todavía las llaves en la mano.
afuera están los gatos. arriba no vuelvo.
de alguna forma, entró otra vez.
miércoles, 25 de marzo de 2020
escribir llorando
anoche lo soñé, volvió para contarme.
vimos juntos la luz al final del túnel.
desperté sudando frío,
ansiando que claree el día.
fui primicia.
el canillita de un suicidio que no fue.
éramos cercanos pero
un día cayó un rayo y fulminó nuestro magnetismo.
de pronto las evasiones, las indicaciones mal dadas
la merca
el cómo andas, el si si si nos vemos mañana.
gabriel terminó muerto.
cayó por el balcón como un pollo que intenta volar.
cuando su cuerpo colisionó contra el pavimento
se quemó la biblioteca de Alejandría
se derrumbó la biblioteca de Borges
y se cubrió nomás de rojo el cordón.
nos conocimos hace algunos años,
intereses en común,
la molécula del espíritu.
fuimos inseparables por un tiempo.
gabriel vino a buscarme anoche,
esta vez me dijo vení conmigo,
te lo muestro todo.
los rituales de angustia,
daltónico de desconfianza.
las miradas que se cruzan, los datos que no concuerdan,
las grietas y las hendijas.
de todo lo que sentí el día que me avisaron,
no sentí sorpresa, lo confieso.
empezó a caer mucho antes,
espiral abajo
penduleando como un hilo que él pensó
-que todos pensamos-
que no se iba a cortar.
iba él en una procesión interna, una ruta de espinas.
yo lo vi todo, todo anoche en un sueño.
me pidió que les contara,
no saltó gabriel
lo empujó de atrás la paranoia.
viernes, 13 de marzo de 2020
jueves, 9 de enero de 2020
the end of the f**ing world
is that they don't know
what it looks like
So it's easy for them to get tricked
into seeing things that aren't there.
But then I guess
we all lie to ourselves all the time.
"Are you okay?"
Yes, I'm fine.
(final del s02e07)
Cómo
mientras te espero y vos
estás viniendo
Cómo te explico que escribo con la luz apagada
y que la tinta me guía
(que la tinta tiene un olor
y que vos tenés un olor
a vos y es tuyo)
Cómo me guía esta fe!
Cómo lo oscuro no es oscuro
sin lo claro
Cómo me guía el amor irrefrenable!
Y qué otra cosa queda
todavía acá después de tanto.
Cuando todo se derritió
esto quedaba:
"esto",
este amor.
martes, 31 de diciembre de 2019
lunes, 23 de diciembre de 2019
miércoles, 4 de diciembre de 2019
martes, 19 de noviembre de 2019
martes, 12 de noviembre de 2019
miércoles, 6 de noviembre de 2019
una birome gastada intenta escribir la frase fundamental sobre una hoja en blanco
un cargador está enchufado pero no hay nada del otro lado
la mesa está rota para quien lo sabe, para el resto de los seres está el mantel.
mi poesía es mi manta.
poesía
es que su gato se llame Tito,
el gatito.
tiene el talento de palpar encuentros
inmortaliza la acción efímera de humanitxs al interactuar
saca las mejores fotos del mundo
ahi está Flavio riéndose como un chanchito, haciendo una equis con los ojos.
y allá Ro y Ce mirándose a los ojos, arrancando un abrazo
en esta solo hay palmas de manos estirandose hacia el cielo
como una enredadera buscando el sol
y no entiendo por qué el gesto me conmueve tanto
yo sólo sé retratar plantas
un mburucuya virando de verde a naranja
una albahaca cotiledona emergiendo
por otro lado Silvi me confesó
que siente un amor tan pero tan grande
que no lo puede hacer carne
y tal vez la próxima vez que vea a su amadx
Silvi explote
como majin bu
yo ya no tengo amado y amada
tengo mi celular, y prendo la cámara
enfoco una hoja de repollo
que toca el suelo encharcado, un poco desprendida del tallo
y mientras va muriendo lentamente cambia de color
desde una punta hasta la otra
albergando todo el arcoiris adentro
a la vida y la muerte
por ti di todo, vida mía que mía no es. quise poseerte, y morí. quise observarte, y me elevé. elijo morir,
porque la vida es un ser inestable y prefiero la guadaña por sobre el puñal.
vi momentos bellos transformarse en recuerdos bellos. recuerdos bellos se oxidaron y cortaron mis sienes corroidas.
dejo la cantina de la vida con saldo a favor,
y que le inviten mis tragos a quien llegue entusiasmado y torpe,
y empuje la puerta donde dice "tire",
y se ria en vez de culparse.
y que le sirvan mis vinos a quien trabaja de equilibrista
y que narre historias sobre los abismos.
y que escupan con asco un aguardiente a la cara del maniático y dediquen dos besos al cielo.
que mi funeral dure tres dias y se encienda con alcoholes un fuego sagrado. que hagan una pira y tiren mi cuerpo al riachuelo.
implosionando en llamas, seré pichón de incendio forestal.
al final, me he de convertir en la gran lluvia. me haré humedad, condenado al alivio.
y aunque escriba estas palabras desplomado en la banquina de la ruta,
y mis tripas expuestas sean impresionables,
soy un camino hacia la fortaleza.
no invito a abandonar la lucha.
con amor irrefrenable,
M.
miércoles, 4 de septiembre de 2019
Acuario definido por acuarianxs
"Yo trabajo de anticiparme al futuro", el Rei.
martes, 27 de agosto de 2019
ponerle pausa al mar
quedaron algunas secuelas. una garganta raspada y roja. una luna en el tórax. siento una suerte de campo de fuerza justo entre mi carne y mi piel, como separándome de la existencia exterior.
ayer dormí doce horas, en mis profundidades, apapachado por una marea delicada y sutil.
soñé con Lara, la perra que se crió conmigo. cuando se murió, yo fui el encargado de arrastrarla hasta la puerta. al otro día la pasaron a buscar. había que llamar al mismo número que cuando estaba enferma, y la recogió el mismo tipo en la misma camioneta de siempre, esta vez no para darle pastillas sino para enterrarla, o para cremarla y esparcir sus restos en mi cerebro hasta que resucitó entre sueños.
a Lara la trajo mi hermana cuando era una cachorra callejera maltratada. tenía heridas abiertas, rabia y parásitos. esas alimañas emanaban más vida que ella. cuando llegó me presenté y la saludé, y recién me devolvió el saludo a la semana, más o menos cuando su estómago recuperó su tamaño normal.
Lara era negra como la pobreza misma, y salir a pasear es algo que nunca le hizo gracia.
en mis sueños Lara no ladraba, estaba echada sobre una piedra, yo también. el agua nos mojaba.
había algo en el mar que me irritaba mucho. las olas nos mojaban con una suavidad contundente, y yo sentía frío como se siente el frío en sueños. tambien sentía la saña de las aguas, molestandonos deliberadamente, la tiranía de un hermano mayor. la saga de Lara indefensa contra el mundo.
y yo queria ponerle pausa al mar, pero no podia moverme. quise incorporarme, asimilé sin poder comprenderlo que ahora estaba en el plano onírico e intenté romper el hechizo.
sentía sobre mi pecho el tronco de un gran árbol. traté de moverlo con mis brazos, y senti sobre mi hombro derecho sus raíces ejerciendo constriccion. entré en pánico y quise llorar, pero no sentía mi cara.
me concentré, y usé todas mis fuerzas para mover mi brazo izquierdo. solamente sentí un cosquilleo, un acto de rechazo de mi cuerpo para conmigo.
ese cosquilleo se parece al estallido de estrellas que se forma en mis ojos cuando tengo sueño y me los resfriego mucho, solo que acá ocurrían sobre mi hombro izquierdo, inmovilizandolo.
de pronto, todo se apagó. sudor frío empapaba mi frente. el agua mojaba mis piernas. algo merodeaba y no era yo. sumido en el terror, gritando en seco sonidos que se cancelaban, empecé a escuchar a lo lejos el llanto pausado de Lara.
el recuerdo de Lara recibiendo sin defenderse los cintazos de mi hermano, eso es lo que me trajo a tierra. su suplicio resignado, la paliza después de la travesura, el sufrimiento ajeno que en ese preciso momento me sacó del mío.
me desperté chupándome el dedo, entre la babia y la confusión. no me levanté. me quedé en la cama preguntándome si el desastre se habría resuelto solo.
sábado, 6 de julio de 2019
Tenemos que hablar
Le dije todo lo que me dolía de la vida y, después de respirar profundo dos veces, le dije todo lo que me molestaba de ella. Cuando me pongo triste, se me confunde con una nube negra.
Esperó a que yo termine el monólogo, el cual presenció de brazos cruzados, y me dijo algo como: "con esa vibra no me dan ni ganas de estar cerca tuyo".
Yo soy testarudo. Insistí en hacerme entender, y fui más sintético. Como había estado leyendo a Paulo Freire, traté de ser más copioso utilizando el plural.
"Tenemos que aprender sobre registro del otrx", "tenemos que comunicar lo que el otrx no puede adivinar", "tenemos que limpiar los microsoretes del bidet".
Ella era capaz de no enroscarse en los problemas de los demás, y no la amargaba la situación política del país o la catástrofe del dia. En un principio, sus características eran encantadoras.
Tal así su forma que era inmune a mis tornados, ojo del huracán de mis arrebatos más depresivos. Yo pateaba castillos de arena, ella parecía constructora de cimientos en el aire.
Hasta que empecé a sentirme una pieza en un juego que ella jugaba y yo no entendía. Después simplemente me perdí. ¿Su ternura era una pose? ¿O era ella genuinamente así? ¿Se abstraía? ¿O acaso alguien le otorgó el botón de "Mute", como un superpoder o un entrenamiento zen?
Para cuando terminamos de hablar, la presión ambiental colapsaba los hectopascales. No solo no me contestó ninguno de los items que mencioné con mal genio y acompañé con ademanes, sino que miró a una grada imaginaria para después solo sonreirme, enferma y/o genuinamente (A esta relación la archivé en la categoría "y/o").
Se levantó de su silla sin prisa, salió caminando y yo me quedé bramando como esos perros cabezones que no están genéticamente aptos para caminar.
Volvió cinco minutos después, más decidida. La piel de su cara brillaba reflejada por el sol. Se puso una campera y me dijo: "estuve mirándome al espejo en la pieza de adelante hasta que me olvidé de todo. Me hizo re bien. Te lo recomiendo. Bueno, me tengo que ir a trabajar, ya debo estar llegando tarde".
Me tomé de un solo trago el jugo ya tibio mientras la vi irse a la calle, cruzando el tornado. Fumé un cigarrillo que no pude terminar porque lo mordí a la quinta pitada. Prendido fuego por dentro, salí al patio, atravesé el pasillo, y entré en la habitación para mirarme al bendito espejo.
Era un espejo antiguo, de casi dos metros de alto y un marco de madera lacada en dorado. Estaba apoyado contra la pared y parecía que llevaba un siglo sin que se lo moviese. Me acerqué tanto que lo empañé a la altura de mi cara, y tuve que esperar a que se aclare. Entonces fijé la mirada, me olvidé de la habitación, de mi cuerpo que parecía pequeño, mi ropa que parecía desentonar, e hice contacto visual.
En primer lugar, el espejo me devolvió un rostro desconocido. Luego entrecerré un poco los ojos y la vi a ella. Su semblante era de paz, en un principio. Después me miró con cara fea, y cuando clavé mis ojos en sus ojos pude ver la bronca. Retrocedí, quise escapar pero me quedé. La imagen se transformó imperceptiblemente hasta hacerse más familiar, hasta que reconocí mis cejas anchas. Me fui a caminar y salí sin llave. Tuve que esperar en la puerta hasta que ella volviera para poder entrar otra vez.
No duramos mucho más tiempo. Ella salió de viaje, yo encontré trabajo y la casa ahora es la sede de la Obra Social de un Sindicato. No volví a saber de ella, pero descubrí su gran truco muchos meses después de esto. Ella era una ilusionista. Tenia el poder de encender un juego de espejos cuando lo que enfrentaba afuera no le hacía sentir bien. Con solo activarlo, ella podía verse a sí misma del otro lado devolviéndose una sonrisa.
Aprendí ese truco después de mucho practicar, como persiguiendo una epifanía. Pero el tiro me salió por la culata al comprender que nunca pude superar mi error original: yo nunca me devolví una sonrisa, y ahora todo me frunce el entrecejo.
martes, 18 de junio de 2019
Un rezo diario
Doy gracias al Universo por los sucesos,
aquellos que inician y terminan largos procesos.
Honro a mis Guías de Luz,
quienes me muestran los caminos por los que saldré ileso.
Agradezco a los seres que ayudan
a descubrir mis virtudes y debilidades
siempre reflejo a reflejo
y a esas personas que me ponen en perspectiva
consejo a consejo.
Acepto el regalo de mis vidas que permitieron la abundancia
en la que hoy me encuentro entre lágrimas;
la expando desde mi centro para recordarle a todos
que también la tienen dentro.
Porque esa abundancia viene desde lo interno
y solo desde el Amor lograremos que ese regalo sea eterno.
lunes, 10 de junio de 2019
Carta corta
lunes, 3 de junio de 2019
Cabeza de ancla
pesa la mente, pesan los pensamientos;
pesa la mente, pesan los pensamientos.
Todo lo inconcluso se termina
cuando la carne ya no sea un asunto.
Pesa todo lo que no es vacío,
todo lo que no es silencio.
más cercano a mi perfil psiquiátrico que al literario.
Otra dosis más, mirando el cielo irse por la ventana
Odio y rencor como formas de doler.
Cómo no voy a despreciarles
si me desprecio
Cómo voy a querer verles
si me desprecio
Necesito ayuda
como quien dice
Me siento sólo
y me caigo mal.
martes, 30 de abril de 2019
No hay filtros ni recaudos en el interactuar con ellas.
No hay más miedo a sentir porque sentir me corresponde.
No hay más control porque el control es el primo de la muerte por asfixia.
No hay más rechazo ni represión porque no hay más vergüenza.
No hay más separación.
No estoy enojado con papá. estoy enojado con la vida porque te arrojan a este mundo doliente a estar solx, excepto que nunca estoy solo y que la pacha me guía.
Dicen que atrás del horizonte espera pacientemente el final del odio.
domingo, 28 de abril de 2019
martes, 9 de abril de 2019
Llama olímpica
Entonces salí rápido a buscar y busqué repuestos y respuestas, y tambien busqué remedios de todos los colores, y busqué reparo en los otros elementos y hasta quise calor por contagio de la llama de otros seres. No me funcionó nada.
Flor del ceibo y sus leyendas,
Talisman de luna nueva en Aries,
Sé que mi ser solo puede encenderse desde adentro, es como un horno.
Y yo, que soy un fauno con flechas en la espalda y un arco en el corazón, sé muy bien que el fuego esencial no puede apagarse. Y que la tristeza también es gran maestra.
El tiempo y su paso inevitable, el lodo, el pantano húmedo y las manchas de tierra. Caer hasta olvidarte. Levantarte otra vez, agarrado de lo que nunca se desprende, de la fe y la mano amiga.
Acaso la esencia sea como la llama olímpica, una posta mundial que llevamos en equipo un rato cada une, pa que no pese tanto la pena, pa que no queme tanto el ardor.
