La combustión en el aire cuando te miro fijo
Los resplandecientes
hilos en tu derredor
La sensación de que
los cuerpos se atraen
Se miden, se danzan,
encastran
perfecto.
La apertura de la
cintura
En cada respiración
Palpar la comisura
de los labios
(Frescos duraznos de terciopelo)
Romper los moldes
incorrectos
Que caigan
Un amor amoral hasta
el alarde
Hasta escucharte los
latidos hasta tarde
Hasta aquel hartazgo
Hasta despedazarse
la agonía
Y así hasta que el
océano se queda en calma
Las inocentes aves
retoman su vuelo
Hasta que las
bandadas lo cruzan todo
Hasta que las
fronteras son un mapa antiguo
Hasta que no me
acuerdo de mí nombre y no importa
Porque no quedan
velos soportables
Solo cinceles
livianos y mazos
Hasta desnudar hasta
la esencia
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