Ay, Afrodita. La casa de las mil puertas. De los mil elementos que son en sí mismos, aplomados, cumpliendo su función.
La cocina es un espacio pequeño que se extiende. Del barro salen encastres de maderas brillantes formando estantes.
Un encuentro de las eras. La olla de hierro, la pastalinda, la fábrica de chorizos.
La salsa de la abuela congelada en el freezer.
La polenta que le ponemos el Feli y yo.
La Pato en su melena carga ojos de diamante.
Es, ante todo, la curadora, y Afrodita el museo más vivo que he pisado.
miércoles, 29 de julio de 2026
Cronicas
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Sometimes YOU have to be your own hero
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